Phishing
También conocido como: Suplantación de identidad bancaria · Smishing · Vishing · Correo falso del banco
Engaño en el que la víctima, por un mensaje, llamada o página falsa que imita a un banco o empresa confiable, entrega contraseñas, datos de tarjeta, NIP o códigos de verificación.
Base legal
CONDUSEF — Modus operandi de los suplantadores de instituciones financieras
El phishing es la pesca digital: el defraudador lanza un anzuelo — un correo "del banco", un SMS de "paquete retenido", un WhatsApp de "aclaración de cargo" — y espera que alguien muerda. Las variantes tienen nombre propio: smishing cuando llega por SMS, vishing cuando es por llamada. La CONDUSEF publica alertas constantes sobre estas suplantaciones, y su mensaje central no cambia: ningún banco pide contraseñas, NIP ni códigos por mensaje o llamada.
Lo que el engaño captura es la credencial. Con la contraseña, el código de un solo uso o los datos de la tarjeta, el defraudador entra a la cuenta, vacía el saldo por SPEI, contrata crédito a nombre de la víctima o usa su identidad para abrir cuentas nuevas. El Código Penal Federal sanciona el acceso ilícito a sistemas informáticos (artículos 211 bis 1 a 211 bis 7) y el provecho obtenido como fraude.
Para quien otorga crédito o abre cuentas, el phishing aparece del otro lado: una solicitud con datos verdaderos de una persona real, operada por otra. Por eso validar datos no basta — hay que confirmar que quien está en el flujo es el titular y que su comportamiento es coherente con su historial.
Preguntas frecuentes
¿Cómo identificar un correo o mensaje falso del banco?
Desconfía de mensajes con urgencia, ligas acortadas o direcciones que imitan el nombre del banco con pequeñas diferencias, y de cualquier petición de contraseña, NIP, token o código. Tu banco no pide esos datos por correo, SMS, WhatsApp ni llamada. Ante la duda, entra a la banca escribiendo tú mismo la dirección oficial o llama al número de tu tarjeta.
¿Qué hago si di mis datos en un phishing?
Llama de inmediato a tu banco para bloquear la tarjeta y la banca en línea, cambia tus contraseñas y revisa tus movimientos. Si hay cargos que no reconoces, preséntalos como aclaración ante el banco y, si no te resuelven, acude a la CONDUSEF.