Esquema piramidal
También conocido como: Esquema Ponzi · Pirámide financiera · Fraude de inversión · Captación ilegal
Esquema que promete rendimientos altos y paga a los participantes antiguos con el dinero de los nuevos, no con ganancias reales — hasta que deja de entrar gente y colapsa.
Base legal
Ley de Instituciones de Crédito, arts. 103 y 111
La pirámide no tiene negocio detrás, o tiene uno de fachada. Lo que sostiene los pagos es el reclutamiento: cada participante tiene que traer a otros para que los primeros cobren. Como los nuevos entrantes no crecen para siempre, el colapso es matemático, y la mayoría pierde lo que invirtió. La CONDUSEF advierte que no puede defender a las víctimas de estos esquemas, porque no provienen de una institución financiera.
En México, recibir dinero del público sin autorización ya es delito por sí mismo. El artículo 103 de la Ley de Instituciones de Crédito prohíbe captar recursos del público sin ser una entidad autorizada, y el 111 lo castiga con 5 a 15 años de prisión; el engaño a los participantes puede configurar además fraude.
Para quien otorga crédito o abre cuentas, la pirámide aparece como flujo: cuentas que reciben aportaciones de muchas personas y las redistribuyen, participantes que piden préstamos para invertir y el prestanombres que presta su cuenta al organizador.
Preguntas frecuentes
¿Cómo identificar un esquema piramidal?
Las señales más comunes son rendimientos altos y garantizados, ganancias ligadas a traer nuevos participantes, poca claridad sobre dónde se invierte el dinero y una empresa que no está autorizada para captar recursos del público. Puedes verificar si una entidad está autorizada en el SIPRES de la CONDUSEF.